Muchas enfermedades cardiovasculares pueden prevenirse con hábitos saludables y controles médicos periódicos. Movete todos los días. Elegí una alimentación equilibrada. Evitá el tabaco. Priorizá el descanso. Controlá periódicamente la presión arterial, el colesterol y la glucosa. Consultá con tu médico para evaluar tu salud cardiovascular. Ante dolor u opresión en el pecho, falta de aire repentina o malestar intenso, buscá atención de emergencia. “Cuidar tu corazón es cuidar tu vida.”La prevención empieza con una decisión: ocuparte de tu salud.
La salud es el estado completo de bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.